La horquilla es una de las piezas fundamentales de una motocicleta. A veces, al frenar, experimentamos que nos hundimos demasiado por la parte delantera, esto es síntoma de que la suspensión no se encuentra en buen estado. Con unos conocimientos básicos de mecánica, nosotros mismos podemos arreglarlo siguiendo unos sencillos pasos.
La horquilla moto es una pieza fundamental que además influye y mucho en la seguridad en la conducción. Dado que se trata de un sistema hidráulico (dicen que aún no se ha inventado nada mejor), es preciso que se haga un cambio de aceite con cierta frecuencia, esto es habitual también en muchos otros tipos de vehículos.
El aceite es de vital importancia para elementos mecánicos en los que exista una fricción constante, como en la mayoría de vehículos. En el caso de la horquilla moto, el muelle que se encuentra bajo esta necesita encontrarse en un medio viscoso adecuado para que no se produzca desgaste ni se atasque. Las horquillas, además, funcionan a base de válvulas que son las que limitan la cantidad de aceite. Se trata, por tanto, de un entramado harto complicado en el que las fricciones son muchas.
Los materiales que componen la horquilla sufren de recalentamiento y de oxidación, por lo que muchas veces es necesario cambiar los componentes y asimismo el cambio de aceite de forma regular. Si las horquillas se encuentran blandas, se producen continuos hundimientos durante las frenadas o cuando el terreno presenta desniveles. Para estos casos se recomienda utilizar un tipo de aceite más viscoso. Luego existen diferentes productos específicos para diferentes horquillas, como las invertidas que se utilizan en las versiones deportivas o todoterreno.
Los retenes se van desgastando con el tiempo, por lo que es necesario un cambio constante del aceite, y para hacerlo basta con seguir unos pasos sencillos que se pueden encontrar en Internet. Un cambio de muelles o de aceite puede arreglar una suspensión demasiado blanda. Para cualquier cambio de aceite conviene que la moto esté bien apoyada sobre el caballete y la rueda trasera. También se puede utilizar algún tipo de gato hidráulico.
Lo primero que hay que hacer una vez que la moto se encuentra bien asentada es aflojar la tuerca del eje y sacar la rueda. La horquilla también debe desmontarse quitándole los tornillos que están en la plancha metálica. Es importante que poseamos las herramientas necesarias para aflojar y luego apretar los diferentes componentes. Por ejemplo, para aflojar el tornillo de presión del retén de la horquilla necesitaremos una llave allen.
Las barras de la horquilla quedarán libres una vez que quitemos los diferentes tornillos, lo cual no es complicado, aunque en ocasiones se deba retorcer y tirar si alguna de ellas se queda atascada. Hay un tornillo en la parte inferior de la barra de la horquilla, y es importante que no lo toquemos, ya que para ajustarlo se necesitan otro tipo de herramientas especiales. En Internet hay diversos tutoriales que pueden ayudar a quienes posean ciertas nociones de mecánica para que puedan desmontar sin riesgo todas estas piezas y volverlas a asegurar de forma rápida.
© 2011 Todos los derechos reservados