Los frenos tienen la función elemental de frenar o disminuir el movimiento de algún eje o tambor. De hecho, transforman la energía cinética en otro tipo de trabajo o en calor. En sí mismos pueden ser considerados “máquinas”, pero por lo general se les considera como parte de otros elementos, como los vehículos de dos ruedas que estamos tratando en este breve artículo.
En Internet, gracias a los potentes motores de búsqueda, es posible encontrar tanto artículos y revistas especializadas en el mundo de las motos, como portales de compraventa en los que aprovecharse de los precios de stock de moto segunda mano o de venta de particulares. En estos casos es recomendable, no obstante, averiguar en qué estado se encuentran los vehículos a la venta, o en su caso acudir al taller para una revisión de la motocicleta.
Los frenos moto son una de las partes vitales para la conducción, y por ello son muchas las marcas que lanzan sus modelos con sistemas cada vez más sofisticados de frenado. Hace algunos años, la marca BMW sacó al mercado el sistema de frenado ABS, que posteriormente incorporaron también otras marcas como Yamaha. Otras muchas, sin embargo, continúan en proceso de ponerse al día en cuanto a tecnología de freno se refiere.
Aunque para evitar accidentes lo principal es ejecutar una conducción adecuada conforme a las normas de tráfico y responsable, un buen sistema de frenado puede ayudar a evitar accidentes que en este tipo de vehículos pueden ser fatales. Los dos tipos principales de frenos son el de tambor y del de disco.
Los frenos de tambor se componen de zapatas, de porta zapatas, de un tambor, de muelles y de varilla del freno, también conocida como guaya. Cuando alguna de las piezas del freno de tambor no funciona adecuadamente, es frecuente que escuchemos chirridos y otro tipo de sonidos estridentes en la frenada, y aunque las causas pueden ser diversas, lo común es que los muelles de las zapatas se hayan soltado y rocen con el tambor, o bien que las zapatas estén desgastadas y el metal bajo los asbestos roce con el tambor. Este desgaste conlleva que el tiempo de frenada se prolongue, y que en situaciones críticas no respondan adecuadamente.
En algunos casos, los muelles del freno de tambor se sueltan y pueden rayar el tambor y las zapatas, además de estancar el vehículo de forma peligrosa. También se dan casos en los que se sueltan y el porta tambor se parte en dos mitades. Un adecuado mantenimiento exige que se cambien las zapatas de los frenos cada dos meses si la moto se utiliza con mucha frecuencia.
Los frenos de disco se han vuelto mucho más populares, ya que en general son más eficaces y disipan mejor todo el calor que se produce por la fricción del frenado. Este tipo de freno está hecho de acero, por lo general, y se une al eje o a la rueda para reducir la velocidad de giro de esta.
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